31.12.10

Joaquín como Correpondiente de la RAE

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Pulse sobre el Diploma para verlo ampliado.


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28.11.10

Educación y Delincuencia

Educación y Delincuencia
Joaquín Hernández Callejas

Los actos antisociales del delincuente o peligroso son comunes y normales en la vida instintiva del niño pequeño, desde su primer año de vida. Desgraciadamente en los delincuentes, o en sujetos en estado peligroso, sus deseos o tendencias al placer, sus gustos, sus caprichos, no fueron en su oportunidad, atendidos, educados, encausados y en definitiva, modificados; y, por lo consiguiente, en ellos no se pudo lograr su "adaptación social". Hay pues, que investigar las causas de esos fracasos y remediar tales desgracias mediante un sistema de educación y adaptación.

Andamos perdidos cuando queremos eliminar y desterrar los males sociales como la delincuencia viendo la solución desde un punto de vista moral o "de conciencia". El enfoque deber ser objetivo, realista, basado en la conducta instintiva animal del individuo, porque sólo un trato científico puede darle al asunto una solución deseable. Antes se creía que hay dos caminos divergentes de desarrollo psíquico: los animales proceden por instinto y los hombres por inteligencia. William James, el gran pedagogo y psicólogo americano atacó esta tesis, sosteniendo que también en el hombre se dan actividades instintivas y que estas se refieren al plan de vida de la especie, más que al modo de actuar del individuo.

Para la prevención de la delincuencia juvenil se crearon en 1842 en Clive Denwell, Inglaterra, las escuelas industriales llamadas originalmente "escuelas andrajosas" (ragged schools). Estas escuelas tenían por objeto suministrar un amplio programa de educación religiosa y de formación de la personalidad a niños desamparados; desarrollado el movimiento suministró además, vestidos, alimentación y alojamiento a los necesitados; y finalmente se hizo obligatoria la enseñanza industrial hasta 1870 en que se dió la Ley que hizo obligatoria y gratuita la enseñanza. En la Unión Soviética, a raíz de la revolución comunista de octubre de 1917 se crearon las escuelas para niños vagabundos sustituidas después por escuelas y granjas para el control de la juventud.

A estas alturas de la civilización y del conocimiento de la vida humana, sabemos que para alejar la humana conducta de las actividades antisociales (delictivas o peligrosas) debe pensarse en la educación de los instintos desde la tierna infancia.

Sabemos que la educación es el proceso de inculcar a los miembros jóvenes de la sociedad la cultura elaborada por las generaciones viejas, es decir, la transferencia de normas, de conocimientos, de ideas y de las técnicas adquiridas.

Recordemos que el hombre es antisocial de cualquier origen que sea. Sus instintos no son buenos ni malos: simplemente son naturales. Y él se rige por la ley del menos esfuerzo al buscar placer, lo que le agrada. Exige de la madre los mayores sacrificios porque no conoce la piedad; llora cuando se le incomoda porque es egoísta; juega con sus heces fecales porque no tiene noción de la higiene; trata de hacer daño arañando, arrojando objetos, riñendo, porque quiere afirmar su hegemonía, etc.

Todas esas manifestaciones deben ser suprimidas, modificadas, para que se encauce el trato social adecuado al ambiente en que se vive. Para ese fin usarán varias medidas:

1o. En primer lugar se le acostumbrará para que espere las horas de comer, que aguante las ausencias momentáneas de la madre, etc.

2o. En segundo lugar,tiene que acostumbrásele a la limpieza, en vez de la tendencia instintiva a actos antihigiénicos de tocar y de comer suciedades. Esta formación reactiva lo hace que domine sus impulsos hacia una conducta opuesta a la conducta animal.

3o. En tercer lugar hay que enseñarle a SUBLIMAR sus impulsos agresivos: en vez de fomentarle la tendencia a hacer daño, debe inculcársele sentimientos de piedad; en vez de que destroce o apedree animales o destruya sin objeto cosas de utilidad, debe orientársele para que desarme y arme juguetes, o construya; a la cooperación social, etc. Todo en un proceso formativo de la conducta que le haga ver las ventajas de la convivencia y las desventajas de desligarse del núcleo social en que vive, usando de las variadas formas metodológicas dichas y además, en lo que fuere necesario, de las amenazas, de la represión y de la gratificación.

La formación de esa conducta debe hacerse desde los primeros años de vida del niño hasta la edad puberal. Todo el ambiente social que rodea al niño al nacer y en el que vive durante los primeros años hasta su edad juvenil, dejará una huella en la modificación u orientación de sus necesidades instintivas.

Donde hay pobreza y suciedad, es en vano esperar que se produzca una modificación satisfactoria de los instintos; no puede esperarse sublimación o una formación de la conducta si no hay una ambientación adecuada para tal propósito. Lo mismo ocurre en un ambiente de comodidad y lujo, en donde se deja al capricho el desarrollo emocional del niño o del joven; debe haber adecuada orientación del comportamiento hasta habituarlo a lo correcto.

Los conflictos en los juegos, la libertad en que vive, la clase de juguetes, la participación en los conflictos familiares, el tiempo que el padre y la madre le dediquen, la forma de orientación que usen los padres, etc., son importantes y decisivos factores para el desarrollo del carácter del niño y del joven. De esta educación depende el porvenir del futuro hombre, del hombre socialmente útil por el que batalla la humanidad cristiana del mundo.

En el original mecanografiado, una nota manuscrita, dice: publicado en El Diario de Hoy, San Salvador, 30 de marzo de 1969.
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11.8.10

El ideal juvenil en las mil y una noches

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Un Cuento de Las Mil y Una Noches y el Ideal
Artículo del Dr. Joaquín Hernández Callejas (1915-2000).(*)

Dedicatoria del autor:

A MI HIJA BLANCA ELISA

1. Llegar a lo alto.

A propósito de todas las consideraciones que pueden hacerse acerca de los que constituye un ideal a realizarse en la vida de cada ser humano, corta o prolongada, de rico o de pobre, de joven o de anciano, de hombre o de mujer, recuerdo un maravilloso cuento de Las Mil y Una Noches, esa joya de la literatura y filosofía árabes, de cuya maestría han recibido sabias lecciones los mejores talentos literarios del mundo europeo y americano.

El cuento se llama, si mal no recuerdo -lo leí cuando tenía aproximadamente de diez a doce años- se llama, repito, EL PAJARO QUE HABLA, LA FUENTE QUE LLORA Y EL ARBOL QUE CANTA.

Los nombres de los personajes no interesan para revelar su contenido; y sobre todo para encontrar el corolario educativo de su texto.

Se trata de tres príncipes hermanos, de veinte años el primero, de diecinueve el segundo y de dieciocho el tercero, que es una linda princesa de generoso corazón y animoso empeño. Los tres han tenido noticia de que en la cúspide de una montaña lejana, negra como de lava calcinada y de difícil y peligroso acceso, se encuentran encantados por un mago, un príncipe apuesto bajo la forma del pájaro que habla y su palacio y jardines bajo las formas de la fuente que llora y el árbol que canta. Quien logre llegar a lo alto, romperá el misterio y conquistará riquezas y felicidades para siempre.

Los tres hermanos deciden hacer tan valiosa conquista y disponen que el primero que hará el intento será el mayor de ellos, dándole un plazo de tres años para que vaya y regrese victorioso o derrotado; en caso de que sufra alguna desgracia, los que se quedan en casa lo sabrán por medio de un espejo mágico que les ha dado su consejero, que se empañará cuando algo grave le ocurra al viajero y permanecerá brillante si todo va con buen resultado.

2. La Conquista del Objetivo.

Armado de la manera más adecuada salió el joven príncipe a la conquista de su objetivo. Llegó al pié de la montaña, en donde encontró a un viejo derviche o sea un sabio ermitaño, quien le preguntó sus propósitos, los cuales fueron revelados con toda sinceridad por el animoso joven conquistador.

El sabio maestro le indicó el camino por seguir, para llegar a la cúspide de la escarpada y negra montaña.

Le dijo que la subida era difícil, que todas esas piedras negras eran otras tantas personas que habían intentado llegar a la conquista y posesión del pájaro, de la fuente y del árbol que buscaba; que se armara de valor; que no le hiciera caso a las voces que lo amenazarían o que lo halagarían, o que intentaran desanimarlo de mil maneras, etc.

Terminada la explicación, le dijo: haré lo mismo que con los otros tirando esta bolita que irá delante de tí enseñandote el camino; y te repetirá mi advertencia:

No vuelvas la vista atrás por ningún motivo, porque al nomás hacerlo quedarás convertido en piedra...

Salió el príncipe detrás de la bolita y comenzó a escalar la montaña. Apenas había comenzado los primeros pasos cuando comenzó a oir detrás un rumor de voces, de siseos, de susurros, de silbidos que están a punto de robarle la atención; pero recordando la voz del anciano, no les hizo caso y continuó su ruta peligrosa. Había caminado un trecho cuando oyó lamentos y quizo conmoverse; luego recapacitó y siguió hacia arriba. Más tarde escuchó una insinuante voz de mujer que lo llamaba para el placer y tentado estuvo de mirar hacia atrás para acudir al llamado de las delicias del sexo, más se contuvo y siguió adelante.

Había subido en la escarpada ruta cuando se oyeron voces amenazantes, insultos y gritos de agresión inminente y sin sentirlo, ante el peligro que se encontraba de perder la vida, volvióse hacia atrás, espada en mano, para hacerle frente al supuesto enemigo que lo amenazaba y al momento quedó convertido con todo y cabalgadura en una roca negra, como otras iguales que a su lado se encontraban.

Al momento la luna del espejo mágico que consultaban día a día sus hermanos se opacó y los jóvenes dieron por perdida la misión del príncipe mayor.

Inmediatamente se fué el segundo, emprendió el viaje y sufrió las mismas experiencias que el otro, sólo que éste pudo resistir más y logró subir más en la escarpada montaña, pues no atendió las voces de las amenazas y de los insultos, pero sucumbió ante las voces que lo invitaron a no fatigarse mucho antes de llegar a la cumbre, pues era muy peligroso llegar sin energías, por lo que accedió a descansar tal como se lo pedían las voces plañideras y encantadoras que lo compadecían de antemano si perecía por su desmesurada audacia; y así, oyéndolas y atendiéndolas quedó convertido en piedra igual que otras de su alrededor aunque en menor cantidad de las que estaban en la altura de donde había quedado su hermano mayor.

3. Crecer en años y en experiencia.

Le tocó el turno a la princesa quien había crecido en años y en experiencia. Se disfrazó de hombre cortándose el cabello, poniéndose traje masculino y quitándose todo aditamento que delatara las condiciones de su sexo. Marchó armada de lo más conveniente a los cometidos de su empresa.

Llegó al pié de la montaña; oyó los consejos del anciano derviche; y antes de seguir el curso de la bolita se tapó los oídos igual que a su caballo con pedacitos de algodón, empuñó la espada con su diestra, y emprendió el camino del ascenso peligroso. No escuchó rumores, siseos, susurros, voces amenazantes, ni llamados al placer, ni gritos, ni voces compasivas, etc.; y después de ir ratos montada y trechos a pié, logró llegar, fatigada y maltrecha pero victoriosa, a la meta fijada; fué a sacar al pájaro que habla de su jaula quien al salir se convirtió en el apuesto príncipe que era en realidad; fué luego a la fuente que llora, tomó de su agua y roció con ella el árbol que canta y los contornos del lugar, convirtiéndose todo en un castillo hermoso con vergeles radiantes de vida y alegría y las piedras tornaron a su primitiva forma de príncipes o princesas con sus cabalgaduras que habían intentado escalar la montaña para conquistar las tres cosas encantadas...

4. Vigencia y lecciones de este cuento.

Aparentemente ese es un cuento para niños, un relato simple que ya no mueve a las conciencias de la época entusiasmadas hoy por las colosales proyecciones de la técnica moderna en la conquista del espacio y en las truculencias inauditas de la ciencia ficción. Pero no. Este cuento como otros famosos de la literatura universal, tiene vigencia eterna, tanto por la belleza formal de su estilo como por el contenido de sus magníficas enseñanzas.

Fué el maestro nicaraguense don Sofonías Salvatierra quien dando clases de Historia Universal donde yo estudiaba en la Escuela Normal de Maestros en 1937, en Santa Ana, se refirió a este cuento interpretándolo de la siguiente manera:

Los tres príncipes representan a la juventud; el pájaro que habla, la fuente que llora y el árbol que canta, significan los ideales que todo joven alienta en su imaginación y en su pecho; el derviche es el representativo de los padres y maestros que orientan con sus consejos a sus hijos y alumnos; la bolita significa los consejos puestos en práctica; la montaña es la vida misma con sus peligros, penalidades, deleites, embrujos y alegrías; las voces que atraen la atención, son las invitaciones que a diario experimentamos para los goces, la lujuria, las distracciones, la holganza; volverse hacia atrás significa el temor a seguir adelante, de sacrificarnos sin provecho, falta de voluntad para conquistar lo que resulta difícil hasta el punto de estancarnos y quedarnos como el común de los conformistas y frustrados.

Esta lección que dió a mi curso el viejo maestro centroamericano y centroamericanista ya fallecido, la transmito yo ahora, por medio de este relato sencillo, a los jóvenes que esperan en la vida y de la vida las mejores recompensas para sus generosos empeños de superación.

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(*) Publicado originalmente en El Diario de Hoy, Jueves 5 de octubre de 1972, San Salvador, El Salvador, América Central.
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29.5.10

Maestra María Elisa Hernández

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La maestra María Elisa Hernández, fué hermana de Joaquín Hernández Callejas. Fué maestra de primaria en la Escuela de Los Planes de Renderos.

Si se pudieran resumir las orientaciones educacionales derivadas de su práctica docente, extraídas de conversaciones con ella sobre los problemas educativos, estas serían: con la finalidad de lograr que los alumnos se superen, es necesario tener con ellos un trato especialmente afectuoso, suave, dulce, comprensivo, constructivo y perseverante. Ante un golpe educacional o emocional de los alumnos, los maestros deben reconfortar y orientar constantemente con humildad real, con suavidad, como si el golpe se tratara con terciopelo impregnado de bálsamo.

Con su práctica, demostró solidaridad y valentía: durante la guerra civil en El Salvador, me dió refugio en su casa, junto a mi compañera, ante las informaciones de persecución por parte de la dictadura militar.

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16.3.10

La casa donde Conchita vivió su infancia

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Secuencia fotográfica de la casa donde nació Conchita Alas, en San Francisco Lempa, Departamento de Chalatenango, El Salvador, América Central.

En la puerta de la casa y en la calle aparecen, de camisa celeste, el médico retirado Doctor Juan Antonio Alas Zelaya, hermano de Conchita Alas, "el primer médico graduado de San Francisco Lempa", como dice con orgullo. De camisa roja y negra, el actual propietario de la casa.



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6.3.10

Nuevo edificio de la Escuela Nicolás J. Bran, 1952

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Durante la Dirección de Conchita Alas, se inició a principios de la década del 50 la construcción del edificio de la Escuela Nicolás J. Bran. El espíritu y capacidad emprendedora, la habilidad para desarrollar el trabajo en equipo, su "don de mando" y su inclinación hacia la construcción y la arquitectura (que la llevaron a construir posteriormente un par de edificios más, partiendo de la nada, solamente con su esfuerzo y capacidad y la de su esposo, Joaquín) encontraron un ambiente propicio en la disposición e iniciativa de docentes, padres de familia y alumnos con grandes deseos de superación quienes hicieron gestiones ante el gobierno para la construcción del Edificio. Para dar paso a la "nueva y necesaria construcción" tendían a desaparecer árboles que se habían convertido en los "idolos" de toda la comunidad educativa.

La noticia publicada en El Diario de Hoy, el miércoles 21 de mayo de 1952, cuando el periódico valía cinco centavos de colón y tenía veinte páginas, dice:

"Moderno Edificio para la Escuela "Nicolás J. Bran".

La Escuela "Nicolás J. Bran" situada en la Colonia Tres de Mayo de esta ciudad será destruida para ceder espacio a un nuevo y amplio edificio escolar de dos pisos que dará cabida a más de seiscientos niños. La gráfica de la izquierda muestra dos imponentes araucarias que tienden a desaparecer. Datan desde hace más de setenta años y son hasta hoy quizás en esa zona los dos únicos testigos de tiempos del ferrocarril que de esta ciudad conducía a Santa Tecla. Los profesores y los alumnos de dicha Escuela han querido posar para El Diario de Hoy, cerca de los árboles que se habían convertido en sus ídolos. En la foto de arriba está la Directora Conchita Alas de Hernández Callejas, mostrando un boquete formado en una de las paredes del vetusto caserón que ha venido sirviendo de escuela y la gráfica de abajo muestra a un grupo de niños y profesoras cerca de unas carretillas de mano y un volcán de arena, indicios de una nueva y necesaria construcción".

"Clic" sobre la foto para ampliarla.


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21.11.09

1938: 50 Años de la Escuela Normal de Maestros

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EN LAS BODAS DE ORO DE LA ESCUELA NORMAL DE MAESTROS

DIARIO DE SANTA ANA
Hoja de difusión cultural
Santa Ana, septiembre 6 de 1938

La Escuela Normal en el cincuentenario de su fundación. Será conmemorada con entusiasmo esta magna fecha.

Por Joaquín Hernández C.

Cumple hoy cincuenta años de vida la Escuela Normal de Maestros. Medio siglo, en el que sistemáticamente se ha venido desarrollando una labor cultural cuyos óptimos frutos nos prueban el acierto y la trascendencia de su creación. Durante este período ha tenido sus ciclos luminosos y sus ciclos oscuros: es decir, en algunas épocas su labor ha sido favorecida y fomentada y, en otros, hasta se la ha querido suprimir, sin pensar talvez en la trascendencia de su significado. Afortunadamente estos últimos períodos han sido fugaces, como todo movimiento falso y negativo. Y así, vemos con alegría que nuestra patria tiene una escuela, eficiente dentro del marco de lo posible, donde educa a sus jóvenes hijos, anhelosos de superación intelectual y moral. Ha sido en las aulas de esta escuela donde se han preparado entidades concientes, en el sentido lato de la palabra; hombres conocedores y fieles cumplidores del deber, abnegados cultores del espíritu y del cerebro, despertadores de personalidades, quienes, en uno u otro sentido de sus actividades han contribuido al mejoramiento social de nuestro pueblo.

Grande es la evolución que ha experimentado la educación en nuestro país. Es cierto que falta mucho que hacer todavía, pero algo se ha hecho ya. Es manifiesta la tendencia a desaparecer por completo los viejos sistemas de enseñanzas, en los que por medios irracionales y crueles se imparte el conocimiento. Aún hoy, se observan vagos destellos del empirismo. Pero nada puede eliminarse de un tajo, máxime cuando ciertos males tienen caracteres atávicos que persisten en obstaculizar el esfuerzo culturizador. No obstante el conocimiento, la voluntad, el estudio, todo, en fin, esta siendo sometido a disciplinas racionales y a principios normativos que regulan la conducta, educan el carácter y despiertan la personalidad.

La Escuela Normal fue fundada por iniciativa del preclaro General Francisco Menéndez. Este ilustre salvadoreño corroboró con sus obras, sus pensamientos. Supo unir la acción a la idea, el brazo y el cerebro. Pensaba y actuaba. Intuía, con un delicado espiritualismo, los acontecimientos buenos y los malos, tratando siempre de trasmutar estos últimos en los de primera categoría moral. Desplazaba sus energías en sentido constructivo. Poseía mirajes elevadísimos como los de un águila, y encaminaba hacia esas regiones, firmemente sus pasos, llevando tras sí, como un astro, una pléyade de conciencias. Amó la cultura de su pueblo. Fortificó la educación de mil maneras; protegiendo al personal docente y fundando escuelas, a dónde jóvenes y niños fueran a oír la mágica voz de: “SURGET ET AMBULA”. Fue así como concibió la creación de la Escuela Normal, como también un Instituto de Ciencias y Letras.

Aunque su visión intuitiva y orientadora no se hubiera desplazado en innumerables direcciones y con variados fines; aunque la obra del General Francisco Menéndez se hubiese reducido únicamente a la fundación de esta escuela, con ellos bastaría para que su nombre fuera respetado y colocado en la galería de los ilustres. Más él, fue un tipo integral, encaminó hacia todos los rumbos sus anhelos de cultura, con dinamismo raro en nuestra raza, sumida en las cenagosas aguas de la abulia. Su obra y su figura son un símbolo de ejemplaridad humana.

La Escuela Normal de Santa Ana conmemora este día tan fausto acontecimiento de la Historia Patria. Ha enviado una comisión de alumnos a la ciudad de Chinameca a colocar coronas al sepulcro de su primer Director, señor Don Gustavo Radlach; celebrará un acto cultural en el salón de actos públicos del plantel; difundirá un acto concierto en la estación radiodifusora YSP de la Policía Nacional, y por la noche tendrá verificativo un baile en su mismo edificio.
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14.7.09

POR LA DIGNIFICACION DEL MAGISTERIO

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La separación de algunos párrafos y negrillas son nuestros para efectos de estudio.

MI MENSAJE AL MAGISTERIO

Por Joaquín Hernández Callejas
La Tribuna
San Salvador, sábado 29 de noviembre de 1947

1. HACIA LA DIGNIFICACION DEL MAGISTERIO

Penosa, difícil y de innegable importancia es la lucha que el magisterio realiza para elevar el nivel moral e intelectual del pueblo. Y desde el Renacimiento europeo a esta época de nuestra historia, en todos los rincones del mundo, la significación, valor y necesidad del maestro dentro de la sociedad organizada ha venido creciendo al punto que hoy, sólo raras mentalidades de retardada comprensión, lo consideran como elemento innecesario y subestiman su labor, pero la mayor parte de las clases sociales sin distinción de rango alguno, estima y apoya sus esfuerzos en pro de la cultura, el progreso y el mejoramiento integral de la sociedad humana.

Nadie crea, sin embargo, que esta posición de relieve que actualmente goza el magisterio es obra de la casualidad o la dádiva espontánea. No. Es producto, es fruto de un esfuerzo constante, prolongado y sistemático realizado por el Magisterio mismo juntamente con los demás elementos progresistas de la sociedad que dentro de sus respectivas agremiaciones, aspiraron en tiempos pretéritos, aspiran en los tiempos presentes y aspirarán en los tiempos futuros a una mejor situación en los órdenes económico, jurídico, político, social, cultural y profesional.

No es pues, la actual situación del magisterio una posición fija. La conquista hecha no es segura e inalienable. Y por lo demás esta posición no es completamente satisfactoria, desde luego que hay mucho que hacer, mucho que conquistar, mucho que aspirar. Las conquistas hay que defenderlas, sostenerlas y extenderlas, siempre que vayan a favor de las instituciones y sin menoscabo de nadie.

Cuando el esclavo ruin, débil, inútil –desperdicio humano en la época de la esclavitud- se hizo el cuidador de niños, entonces se empezó a gestar esta capa social que es el Magisterio informe en el pasado remoto y hoy con una conciencia gremial sólidamente estructurada, de porte y talla superiores, adulto en ideas y en voluntad, ya se dispone a no sólo ser un gremio “en sí”, sino que por virtud de esa conciencia -o conocimiento- de los intereses comunes a todos los maestros, trata de convertirse en un gremio “para sí”. En aquel tiempo Luciano pudo escribir: “…la divinidad castigaba a los malos ciudadanos diciendo que, a su muerte, en el cielo se convierten en vendedores de pescado o en PROFESORES DE PRIMERAS LETRAS”; en la época del predominio de la economía feudal se pudo menospreciar en absoluto la enseñanza y a los maestros, se pudo afirmar que la “educación” era propio para las mujeres, pues en aquella época “caballeresca” era más importante un duelo a muerte que escribir un libro o buscar el adelanto de las ciencias; en la época del Renacimiento se crea una “aristocracia” del conocimiento: los “humanistas” que vivían en el campo ambiente de la “élite”, mientras que el maestro primario, el “ludi magíster” tenía existencia angustiada de mártir manso y resignado, sin esa actitud decidida del luchador moderno. Sin embargo, con el Renacimiento se inició el respeto y el amor hacia la cultura; y con los albores del despertar industrial, nació la importancia de los maestros parvularios que empezaron a tener conciencia de su situación en medio de la sociedad que necesitaba de ellos y aunque en aquel entonces no lograron mejorar sus harapos y aventar lejos su miseria, por lo menos empezaron a manifestarse como fuerza, como energía propulsora digna de ser respetada…Ahora el magisterio ha madurado experiencias y conocimientos.

El Maestro ya no quiere ser –o ya no debe ser- el elemento relegado a segundo término o a segunda instancia. Su conciencia de luchador tiene que abrirse a todos los rumbos para fijar su posición de elemento de vanguardia dentro de una sociedad angustiada que busca justicia y libertad. Y el mismo Magisterio tiene que asegurarse su justicia y su libertad para desarrollarse en un medio en donde crezca en dignidad y estimación, contemplando los frutos de su trabajo responsable, elevando sus conocimientos, en la investigación científica, libre del temor de la inseguridad económica y prestigiándose en el cumplimiento de una ética profesional enaltecedora.

Se trata de hacer más digna la vida del maestro como trabajador de la enseñanza, como “productor” de cultura y no como ciudadano habitante de un mundo de sombras e imágenes que no existen. Pasó la etapa del maestro considerado como elemento de segunda categoría; esta presente la época en que el maestro debe manifestarse en todos los aspectos, como elemento de primera categoría al servicio de la escuela, de la sociedad y la cultura.
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29.10.08

Reconocimiento por Educación de la Niñez y la Juventud

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Transcripción
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República de El Salvador
Ministerio de Educación

El Ministerio de Educación

al aquilatar los servicios a la Patria

por medio de la Docencia Nacional

POR CUANTO:

Concepción Alas de Hernández Callejas

quien después de haber preparado generaciones, por un término digno de tomarse en cuenta, como un reconocimiento a su tesonera labor

POR TANTO:

Le otorga

Diploma de Reconocimiento

Por la abnegación dedicada a la Educación de la Niñez y la Juventud Salvadoreñas

Dado en San Salvador, a los veintisiete días del mes de octubre de mil novescientos setenta y ocho.

Ministro de Educación

Director de Educación Normal
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Título de Maestra de Educación Primaria Urbana

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CLIC SOBRE EL TITULO PARA AMPLIARLO

TRANSCRIPCION

Ministerio de Educación
República de El Salvador

La Dirección General de Educación Normal

Por Cuanto:

Concepción Alas de Hernández Callejas

ha terminado los estudios reglamentarios en la Escuela Normal "Centroamérica"

y aprobado los exámenes prescritos para optar al Título de Maestro

Por Tanto:

En nombre de la República de El Salvador otorga

a: Concepción Alas de Hernández Callejas

el Título de:

Maestro de Educación Primaria Urbana

San Salvador a los veintidos días del mes de diciembre de mil novescientos sesenta y cuatro

Ministro de Educación

Director General de Educación Normal

Director de la Escuela

Sustentante
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28.9.08

Joaquín Hernández como correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española

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En la presente lista de correspondientes de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, ANLE, que son correspondientes de la Academia de sus propios países aparece el doctor Joaquín Hernández Callejas al lado de destacadas figuras de la literatura salvadoreña, los doctores Reynaldo Galindo Pohl, Alfredo Martínez Moreno y David Escobar Galindo.

En:

http://www.academianorteamericana.org/

http://www.academianorteamericana.org/html/01c_correspondientes.html

ALEMANIA: Gúnther Haensch

ARGENTINA: Rodolfo Modern*, Pedro Luis Barcia*

AUSTRALIA: Luis Sánchez-Cuñal

BELGICA: Jacques de Bruyne

BOLIVIA: Carlos Castañón Barrientos*, M. Frías Infante*, H.C.F. Mansilla*, Carlos P. Coello Villa*, Raúl Rivadeneira Prada*, Jaime Martínez Salguero*

BRASIL: José Carlos Brandi Aleixo*

CANADÁ: Vladimir Hachinski*

COLOMBIA: Jaime Posada*, Belisario Betancur*

COSTA RICA: Alberto Cañas*

CUBA: Luis A. Casas*, A Álvarez Bravo*, Sergio Valdés*, Nuria Gregori*

CHILE: Matías Rafide*, Alfredo Matus Olivier*, Manuel Diéguez Muñoz*

CHINA: Khen Kaixian

ECUADOR: Galo René Pérez, Carlos Joaquín Córdova*, Hernán Rodríguez Castelo*

EL SALVADOR: R. Galindo Pohl*, Alfredo Martínez Moreno*, Joaquín Hernández Callejas*, David Escobar Galindo*

ESPAÑA: A. Labandeira Fernández, Justo Jorge Padrón, J. Criado Costa, Santiago Castelo, José Manuel Caballero Bonald, José María Padilla Valencia, José Luis Abellán, Francisco Morales Padrón, C.M. Fernández-Shaw, J. M. Gómez y Méndez, Heliodoro Gutiérrez González, J. M. Allendesalazar, Antonio Gallego Morell, Gonzalo Santonja, M. Garrido Palacios, Valentín García Yebra,* Fernando A. Navarro, Félix Grande, Antonio Porpetta, Alfredo Jiménez, Wenceslao Carlos Lozano, Tomás Rodríguez Pantoja, Andrés Pedreño Muñoz, José Romera Castillo, Domingo Prieto García. Antonio Pamies Bertrán, Pedro Guerrero Ruiz, Juan van Halen, Angel López García Molins, Daniel Pineda Novo

ESTADOS UNIDOS: N. Gutiérrez Marrone, M. Aurelio Arenas, Luis T. González del Valle, Rubén Cobos, Garland D. Bills, A.G. Lozano, Luis Mario, Ronald Hilton, R.V. Padilla, J.M. Febles, R. Aguilar Malantzón, E. Martínez Paula, Jacinto Quirarte, Sergio D. Elizondo, Rima de Vallbona, A. J. Valbuena Briones, F. A. del Granado Anaya, Samuel G. Armistead, Georgette Magassy Dorn, Teresinka Pereira. John O'Neill, David Deferrari, Eduardo Urbina, Charles B. Faulhaber. Horacio Aguirre, Elio Alba Bufill, Elpidio Laguna Díaz, Emilio Cassinello, Gustavo A. Silva, Luis Alberto Ambroggio, José Luis S. Ponce de León, Leticia Molinero, Joaquín Badajoz, Mario Andino López C., George Peale, Christian García Godoy, Víctor Fuentes, Alberto Acereda, Alberto Castilla, Jorge Kattán Zablah, Daniel Ruiz Fernández, Javier G. Bustamante, Jorge I. Covarrubias, Mariela A. Gutiérrez, Orlando Rodríguez Sardiñas, Gonzalo Navajas, Francisco A. Marcos Marín

FILIPINAS: J. Rodríguez y Rodríguez*

FRANCIA: Gilbert Azam

GUATEMALA: Margarita Carrera*, Francisco Albizurez Palma*

HONDURAS: Oscar Acosta*

INGLATERRA: Anthony Leonard Gooch

ISRAEL: José Luis Najenson

JAPON: Hiroto Ueda

MACEDONIA: Mateja Matevski*

MARRUECOS: Fátima Tata, Abdelhuahid Akmir

MÉXICO: Andrés Henestrosa,* J. Moreno de Alba,* Eulalio Ferrer,* Fredo Arias de la Canal, Benjamín Valdivia,* Agripino Hernández Avelar, Jaime Labastida,* Felipe San José, Eugenio Mancera, Luis Hernández Lamoneda, Enrique Krause

NICARAGUA: E. Peña Hernández*, Jorge Eduardo Arellano*

PANAMÁ: E. Alvarado de Ricord*

PARAGUAY: H. Rodríguez Alcalá*

PERÚ: Estuardo Núñez Hague*, Luis Jaime Cisneros*

PORTUGAL: Justino Mendes de Almeida*, Amadeu Rodrigues Torres

PUERTO RICO: Humberto López Morales*, L. López Alvarez, José Luis Vega,* María Vaquero*

REPÚBLICA DOMINICANA: Mariano Lebrón Saviñón*; B. Rosario Candelier, Guido Féliz

RUSIA: Yuri A. Rylov

URUGUAY: José María Obaldía*, Carlos Jones Gaye*

VENEZUELA: P. Díaz Seijas*, Guillermo Morón*, José Luis Salcedo Bastardo*, Alexis Márquez Rodríguez*.

*Pertenecientes a las academias de sus respectivos países.
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21.3.08

Fundamentos Educativos


La sociología sostiene que la familia constituye el grupo primario de socialización. En su seno desarrolla el ser humano, los fundamentos axiológicos, sus valores, sus conocimientos primarios y su disposición básica hacia la vida. Tuve la suerte de tener como padre y madre a dos educadores brillantes, que inculcaron en nuestra familia los siguientes fundamentos educativos:

1. Hay que formarse propósitos en la vida, constructivos, humanos, solidarios.

2. Hay que estudiar las propias cualidades, es necesario determinar la vocación con la mayor precisión posible a fin de que el trabajo sea ejecutado con felicidad y forme parte de la realización personal.

3. Es necesario desarrollar la voluntad en función de los propósitos en la vida. Concentrarse en la consecución de las metas, no dispersarse. No caer en la intemperancia de la multiplicidad de las diversiones. "El tiempo perdido hasta los santos lo lloran". Educar el cuerpo y la mente en la austeridad, combatir la vanidad, la superficialidad y cuidar en todo lo posible la salud con buena alimentación y descanso. Mantener disposición al aprendizaje constante y múltiple sin diluir la vocación.

4. La felicidad no consiste en la ausencia de problemas. La vida sin problemas es una ilusión, no una realidad. La felicidad consiste en tener siempre una disposición y ejecución de lucha para resolver los problemas positivamente. Los problemas y su resolución son permanentes.

5. Tener amor propio. No permitir nunca un daño a la dignidad humana propia y nunca hacer daño a la dignidad del prójimo.

6. Tener un espíritu emprendedor. Disfrutar los desafíos positivos en la lucha por la vida. No desfallecer ni tener una actitud derrotista. Esto solamente empeora las posibilidades de solución de los problemas. Obtener las cosas por esfuerzo propio, por la capacidad y cantidad de trabajo desplegado. No obtener las cosas por robo. La honradez forma parte de la dignidad humana.

7. El amor a la humanidad, conforme las enseñanzas de Jesús es la base. Por medio de ella se ama el trabajo y el estudio constante.

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Puntos biográficos de Joaquín Hernández

Joaquín Hernández Callejas (1915-2000)

En vida fué:

* Doctor en Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Universidad de El Salvador.

* Correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua.

* Correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

* Miembro de Número (Silla J) de la Academia Salvadoreña de la Lengua Española.

* Presidente del Ateneo de El Salvador.

* Profesor de Instrucción Primaria, Escuela Normal de Maestros de El Salvador.

* Músico y Periodista.