2.11.13

Disciplina e Ideal

Disciplina e Ideal
Joaquín Hernández Callejas

Disciplina significa someterse a determinadas reglas de conducta; las reglas de la profesión u oficio que se aprende y del cual se vive; y las reglas del comportamiento necesario para alcanzar el fin propuesto. 

Disciplina es orden y organización.

Orden quiere decir cada tarea en su lugar y en su debida oportunidad; organizar es disponer de los recursos de manera que funcionen en relación unos con otros a su debido tiempo.

Sin disciplina no se puede llevar a cabo ninguna empresa, por pequeña que esta sea. Toda labor implica un sistema de trabajo, una sucesión de actos hasta la culminación que dejará la obra acabada y completa, a satisfacción del que la dirige y ejecuta.

Toda desviación, negligencia o descuido perjudica al autor del trabajo. Su ser entero debe entregarse en una concentración de sus energías vitales que comprenden sus pensamientos, sus sentimientos y su voluntad.

Mucha gente es desordenada para trabajar. Ese desorden se manifiesta primero en la concepción: vacila el pensamiento al escoger el tema; vaga de un lado a otro la imaginación porque no puede configurar un propósito; se dispersa la atención en variadas concepciones que no encuentran con claridad las ideas. Por eso mucha gente todo lo haya difícil. Aunque ciertamente nada hay fácil en este mundo, a la mayoría de la gente todo se le dificulta con creces porque en el estudio de los problemas no repara con firmeza en los aspectos principales, secundarios y de detalles de los asuntos que se escogen como actividades esenciales de la existencia.

En definitiva, trabajar sin organización, es una forma de permanece ocioso.

Nosotros vemos con admiración a esas personas que han realizado cosas sorprendentes en sus vidas. No solo los grandes ejemplos de esos genios que han sobrepasado los marcos de lo común, sino también los hechos notables del hombre corriente que a diario escribe páginas de heroicas proezas en la lucha por la vida.

No es preciso ser genio o talento para realizar un propósito digno en la vida del hombre cotidiano. La medida de la grandeza la da el hombre común, con los fines superiores que este busca. La medida de la bajeza la da el hombre común cuando desciende a la corrupción de su conducta.

El carácter se fortalece en la lucha.

La lucha por la realización de un ideal noble es la forma suprema de dignificar nuestra vida.
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28.6.13

Entrega de Diploma de Reconocimiento

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En el Mes del Maestro siento la necesidad moral de entregar este Diploma de Reconocimiento a mis dos grandes Maestros, mi padre, Joaquín Hernández Callejas (Q.E.P.D.) y mi madre Conchita Alas. Sin sus enseñanzas, diligencias, aportes y riesgos vitales, este reconocimiento no existiría. Gracias.


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25.6.13

Dedicatoria en el Día del Maestro

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DEDICO ESTE RECONOCIMIENTO DE PROFUNDO SIGNIFICADO PARA MI PERSONA, A DOS GRANDES EDUCADORES  CON AGRADECIMIENTO, ADMIRACIÓN Y RESPETO:: 
MI PADRE, DOCTOR JOAQUÍN HERNÁNDEZ CALLEJAS (Q.E.P.D.) Y MI MADRE PROFESORA CONCHITA ALAS

14.4.13

Para reflexionar sobre el sembrador y el educador


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Este evangelio, con la parábola del sembrador, se aplica, con la universalidad de las enseñanzas de Jesús a todo proceso educativo. Para que la educación rinda frutos se necesita tanto al buen educador como al buen educando, en cuyos valores y condiciones se asienta la posibilidad de que las enseñanzas positivas construyan seres humanos que desarrollen el amor a la humanidad, al estudio y al trabajo como enseña Conchita, inspirada en su fervor al Sagrado Corazón de Jesús.

Las separaciones de párrafos, negrillas y subrayados son para destacar puntos de reflexión.
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Tomado de:

Parábola del Sembrador

Del santo Evangelio según san Marcos 4, 1-20 

En aquel tiempo Jesús se puso a enseñar a orillas del mar. 

Y se reunió tanta gente junto a él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. 

Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. 

Les decía en su instrucción: Escuchad. 

Una vez salió un sembrador a sembrar. 

Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. 

Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. 

Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto.

Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento. decía: Quien tenga oídos para oír, que oiga. 

Cuando quedó a solas, los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. 

(...)

Y les dice: ¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las parábolas? 

El sembrador siembra la Palabra. 

Los que están a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos. 

De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, al punto la reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumben enseguida. 

Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han oído la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto. 

Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento. 
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2.11.12

Joaquín como Sub-Delegado Escolar

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Una noticia que indica la devoción con que Joaquín se dedicaba a su trabajo docente lo expresa esta noticia aparecida en el periódico La Prensa Gráfica, uno de los periódicos de mayor circulación en El Salvador. La columna se llama "Yo Recuerdo Que..." por Anticuario y la noticia fué publicada el 16  de septiembre de 1984, y textualmente decía:

"Delegados Escolares

Siendo Ministro de Cultura Popular el profesor Rubén H. Dimas, recuerdo que existían allá por 1945 las delegaciones y subdelegaciones escolares. En las cabeceras departamentales estaban las Delegaciones y en las cabeceras de Distrito las Sub-Delagaciones. En ésa época se desempeñó como sub-delegado en Chinameca el profesor Joaquín Hernández Callejas, hoy abogado y escritor. Recuerdo que él visitaba a lomo de mula los más remotos cantones donde hubiera una escuelita. Esta clase de visitas constituía un acontecimiento, se chapodaban los caminos y las aulas y patios se limpiaban. José Lucas Franco Godoy, Lolotique."
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1.7.12

CARTA ABIERTA

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Esta carta abierta de Joaquín, nos parece, tiene datos importantes para el estudio histórico de la educación salvadoreña. Denota el espíritu de cambio positivo en la educación, destaca las cualidades básicas que debe tener un genuino maestro, realiza planteamientos éticos muy importantes para educadores y educandos.

Las negrillas, separación de algunos párrafos y sangrías son nuestros para efectos de estudio.

CARTA ABIERTA AL DIRECTOR DE LA ESCUELA NORMAL DE MAESTROS
Por Joaquín Hernández Callejas

 Este año de 1940, 28 muchachos estudiantes de Pedagogía, cursaremos el 5o. año. El final de los estudios pedagógicos necesarios, en nuestro país, para adquirir un título que garantice ante la Sociedad, a quienes, sinceramente, se dedican o nos dedicaremos al magisterio. Hemos cursado los 4 años anteriores en medio de cambios, justos o injustos, acertados o equivocados, del personal docente.

En el primer caso, nuestra gratitud y respeto se han manifestado en pública o privada adhesión a quienes no tomando el papel de educadores como simple empleo de oficina se han proyectado sobre nuestro espíritu con sinceridad, en un afán de hacernos comprender las exigencias de nuestro medio y de inclinarlos hacia la adquisición de principios y normas de positivo valor.

En el último caso, se ha contribuido a resultados dolorosamente negativos. Esto nos ha dañado mucho. Y nos seguiría dañando si, por parte de nuestro Director no se procede a una selección minuciosa del profesorado que servirá las diferentes cátedras de nuestra Escuela, el presente y los venideros años.

 Es una verdad innegable, buen maestro, buen alumno; y viceversa.

Un profesorado eficiente, completo, integral, haría ascender, rápidamente, el valor de la Escuela salvadoreña. Esto se ha repetido mucho; pero hay necesidad de repetir las verdades. Si no se muestran, voluntariamente nos olvidamos de ellas. Y huelga hablar sobre ventajas y desventajas, puesto que nuestro propósito no es sino rogarle al Director de la Escuela Normal de Maestros que nos proporcione un profesorado apto para la Enseñanza Secundaria. Las autoridades superiores del Ministerio de Instrucción Pública no podrían, no podrán, desoír ni dejar de satisfacer nuestra petición: lo que rogamos está al alcance de sus energías; y, además, creemos, ya habrán pensado, meditado, sobre el problema que exponemos. Nuestra gratitud se demostrará con hechos. Con reales hechos, propios para convencer a los imitadores del santo que dudó.
Queremos maestros verdaderos, de palabra y de acción; a los que no aparentan, a los que son, a los que, sinceros y fuertes, aborrecen el mundo de las máscaras.
A continuación citamos algunos profesores que consideramos dignos de servir una cátedra en la Escuela Normal. Son los que conocemos: bien porque hemos leído, de ellos, artículos o libros de mucho fondo, o bien, porque hayamos, en anteriores ocasiones, escuchado sus enseñanzas.

Son: Salvador Salazar Arrué, Salvador Cañas, Humberto Pacas, Esteban Ibarra, Manuel Luis Escamilla, Humberto Gonzáles, Celestino Castro, Lizandro Argueta, Luis Samuel Cáceres, Efraín Jovel, Julio Connerotte, Rodolfo Meyer, Lorenzo Sosa, Carlos Aufret.

Hemos querido en estas breves líneas, recordarle al Director de la Escuela Normal de Maestros, don Ceferino E. Lobo, lo que en anteriores ocasiones le hemos manifestado personalmente. Queremos expresar nuestros senntimientos con la espontaneidad propia de las juventudes sinceras que no han bebido el virus de las simulaciones y que les repugna todo lo que siendo falso, gesticula con afán de impresionar y de cubrir con oropeles su raquítica estructura. Queremos manifestar con toda franqueza, seguros de no dañar, ni perjudicar, ni herir ninguna susceptibilidad, respecto a lo que representa para nosotros, nuestro porvenir, nuestra fuerza, nuestra riqueza.

SE INTERRUMPE LA CARTA ABIERTA
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3.7.11

El Hombre Mediocre

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Una de las indicaciones educativas insistentes y especiales de Joaquín Hernández Callejas, era la lectura del libro de José Ingenieros, El Hombre Mediocre. Recomendaba la lectura atenta, reflexiva y la preparación del carácter, de la voluntad, para lograr metas superiores en la vida, siguiendo, practicando las proposiciones de José Ingenieros. Un extracto de citas, que nos han parecido principales, las presentamos a continuación.

El libro de José Ingenieros puede leerse en:

http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Ingenieros_Jose/ElHombreMediocre.htm

Capítulo I

El Hombre Mediocre

"Los seres de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la humanidad: son idealistas."

"Un ideal no es una fórmula muerta, sino una hipótesis perfectible; para que sirva, debe ser concebido así, actuante en función de la vida social que incesantemente deviene."

"Todo ideal representa un nuevo estado de equilibrio entre el pasado y el porvenir."

"Los ideales pueden no ser verdades; son creencias. Su fuerza estriba en sus elementos efectivos: influyen sobre nuestra conducta en la medida en que lo creemos. Por eso la representación abstracta de las variaciones futuras adquiere un valor moral: las más provechosas a la especie son concebidas como perfeccionamientos."

Capítulo II

La Mediocridad Intelectual

"En órbita de la rutina giran los espíritus mediocres. Evitan salir de ella y cruzar espacios nuevos; repiten que es preferible lo malo conocido a lo bueno por conocer. Ocupados en disfrutar lo existente, cobran horror a toda innovación que turbe su tranquilidad y les procure desasosiegos."

"La educación oficial involucra ese peligro: intenta borrar toda originalidad poniendo iguales prejuicios en cerebros distintos."

"Es más contagiosa la mediocridad que el talento."

"Las mediocracias exigen de sus actores cierta seriedad convencional, que da importancia en la fantasmagoría colectiva."

"Llaman modestia a la prohibición de reclamar los derechos naturales del genio, de la santidad o del heroísmo."

"Fracasados hay que se creen genios no comprendidos y se resignan a ser modestos para complacer a la mediocracia que puede transformarlos en funcionarios; y son mediocres, lo mismo que los otros, con más la cataplasma de la modestia sobre las úlceras de su mediocridad."

"Temerosos de pensar, como si fincasen en ello el pecado mayor de los siete capitales, pierden la aptitud para todo juicio; por eso cuando un mediocre es juez, aunque comprenda que su deber es hacer justicia, se somete a la rutina y cumple el triste oficio de no hacerla nunca y embrollarla con frecuencia."

"Detestan a los que no pueden igualar, como si con sólo existir los ofendieran."

"Los mediocres, más inclinados a la hipocresía que al odio, prefieren la maledicencia sorda a la calumnia violenta. Sabiendo que ésta es criminal y arriesgada, optan por la primera, cuya infamia es subrepticia y sutil. La una es audaz; la otra cobarde. El calumniador desafía el castigo, se expone; el maldiciente lo esquiva. El uno se aparta de la mediocridad, es antisocial, tiene el valor de ser delincuente; el otro es cobarde y se encubre con la complicidad de sus iguales, manteniéndose en la penumbra."

"El hombre mediocre que se aventura en la liza social tiene apetitos urgentes: el éxito. No sospecha que existe otra cosa, la gloria, ambicionada solamente por los caracteres superiores. Aquél es un triunfo efímero, al contado; ésta es definitiva, inmarcesible en los siglos. El uno se mendiga; la otra se conquista."

"El hombre de mérito se adelanta a su tiempo, la pupila puesta en un ideal; se impone dominando, iluminando, fustigando, en plena luz, a cara descubierta, sin humillarse, ajeno a todos los embozamientos del servilismo y de la intriga."

"El genio se mueve en su órbita propia, sin esperar sanciones ficticias de orden político, académico o mundano; se revela por la perennidad de su irradiación, como si fuera su vida un perpetuo amanecer."

"Los genios, los santos y los héroes desdeñan toda sumisión al presente, puesta la proa hacia un remoto ideal: resultan prohombres en la historia."

Capítulo III

Los Valores Morales

"El hipócrita está constreñido a guardar las apariencias, con tanto afán como pone el virtuoso en cuidar sus ideales."

"El honesto, en cambio, es pasivo, circunstancia que le asigna un nivel moral superior al vicioso, aunque permanece por debajo de quien practica activamente alguna virtud y orienta su vida hacia algún ideal."

"El hombre superior practica la virtud tal como la juzga, eludiendo los prejuicios que acoyundan a la masa honesta; el mediocre sigue llamando bien a lo que ya ha dejado de serlo, por incapacidad de entrever el bien del porvenir. Sentir con el corazón de los demás equivale a pensar con cabeza ajena."

Capítulo IV

Los Caracteres Mediocres

"Nunca llegan a individualizarse: ignoran el placer de exclamar "yo soy", frente a los demás."

..."en su rodar aguas abajo no hay mérito: es simple incapacidad de nadar aguas arriba."

"Los caracteres excelentes ascienden a la propia dignidad nadando contra todas las corrientes rebajadoras, cuyo reflujo resisten con tesón."

"Es un hombre de corcho: flota."

"La domesticación realizase de cien maneras, tentando sus apetitos. En los límites de la influencia oficial los medios de aclimatación se multiplican, especialmente en los países apestados de funcionarismo."

"En los pueblos domesticados llega un momento en que la virtud parece un ultraje a las costumbres."

"El vanidoso vive comparándose con los que le rodean, envidiando toda excelencia ajena y carcomiendo toda reputación que no puede igualar; el orgulloso no se compara con los que juzga inferiores y pone su mirada en tipos ideales de perfección que están muy alto y encienden su entusiasmo."

"La dignidad implica valor moral."

Capítulo V

La Envidia

"No basta ser inferior para envidiar, pues todo hombre lo es de alguien en algún sentido; es necesario sufrir del bien ajeno, de la dicha ajena, de cualquiera culminación ajena."

"La envidia es una defensa de las sombras contra los hombres."

"Es un gran signo de mediocridad dijo Leibniz elogiar siempre moderadamente."

"Los que no saben admirar no tienen porvenir, están inhabilitados para ascender hacia una perfección ideal."

..."la envidia es una enfermedad"...

Capítulo VI

La Vejez Niveladora

"Se ha señalado en Kant un ejemplo acabado de esta metamorfosis psicológica. El joven Kant, verdaderamente "crítico", había llegado a la convicción de que los tres grandes baluartes del misticis mo: Dios, libertad e inmortalidad del alma, eran insostenibles ante la razón pura; el Kant envejecido, "dogmático", encontró, en cambio, que esos tres fantasmas son postulados de la "razón práctica", y, por lo tanto, indispensables. Cuanto más se predica la vuelta de Kant, en el contemporáneo arreciar neokantista, tanto más ruidosa e irreparable preséntase la contradicción entre el joven y el viejo Kant."

"Admiremos a los viejos por las superioridades que hayan poseído en la juventud. No incurramos en la simpleza de esperar una vejez santa, heroica o genial tras una juventud equívoca, mansa y opaca; la vejez no pone flores donde sólo había malezas, antes bien, siega las excelencias con su hoz niveladora."

"El diablo no sabe más por viejo que por diablo. Si se arrepiente no es por santidad; sino por impotencia."

Capítulo VII

La Mediocracia

"La burocracia es una convergencia de voracidades en acecho."

"El genio crea instituciones y el bárbaro las viola: los mediocres las respetan, impotentes para forjar o destruir."

..."las sociedades humanas, para su progreso moral y estructural, necesitan del genio más que del imbécil y del talento más que de la mediocridad."

"Cooperan a su obra los idealistas que les preceden o siguen; nunca los conservadores, que son sus enemigos naturales, ni las masas rutinarias, que pueden ser su instrumento, pero no su guía."

"Al que dice "Igualdad o muerte", replica la naturaleza "la igualdad es la muerte"."

"El privilegio tradicional de la sangre irrita a los demócratas y el privilegio numérico del voto repugna a los aristócratas. La cuna dorada no da aptitudes; tampoco las da la urna electoral."

"Cuando la mediocridad agota los últimos recursos de su incompetencia, naufraga. La catástrofe devuelve su rango al mérito y reclama la intervención del genio."

"Hay aristocracia natural cuando el esfuerzo de las mentes más aptas convergen a guiar los comunes destinos de la nación."

Capítulo VIII

Los Forjadores de Ideales

"El genio es excelente por su moral, o no es genio."

"El mediocre limita su horizonte afectivo a sí mismo, a su familia, a su camarilla, a su facción; pero no sabe extenderlo hasta la Verdad o la Humanidad, que sólo pueden apasionar al genio."

PENSAMIENTOS DE MAHATMA GHANDI

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Nota preliminar.

Recibimos estos pensamientos de Mahatma Ghandi por correo electrónico y los reproducimos por su importancia educacional y la similitud en muchos aspectos con los planteamientos educativos de Joaquín y Conchita. Desconocemos si Joaquín o Conchita estudiaron o si en algún momento se inspiraron estos pensamientos de Mahatma Ghandi. Usamos negrillas, para efectos de estudio de aquellas proposiciones educativas en donde encontramos más cercanía de las indicaciones de Joaquín y Conchita, con lo prescrito por el insigne Mahatma Ghandi.

PENSAMIENTOS DE MAHATMA GHANDI

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.

Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.

No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.

No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.

No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.

Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.

No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.

Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.

Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza.

No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.

El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.

No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.

Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.


Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas. Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos. No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.

El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.


“Que este día sea el mejor de tu vida".

MAHATMA GHANDI
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15.6.11

Es necesario luchar por un ideal

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Credo personal

Es necesario luchar por un ideal


Dr. Joaquín Hernández Callejas

I.

Lo más importante en la vida de un hombre es proponerse un fin, un anhelo, un ideal que realizar. Nada es mas satisfactorio ni nada proporciona tanta seguridad en la lucha por la existencia, que el hecho de tener una meta definida a la cual llegar. Un propósito determinado que nos preocupe durante las veinticuatro horas del día, una idea clara de lo que representan nuestras ambiciones y esperanzas es la decisiva formula que explica el motivo de nuestra vida.

Vivir sin un ideal es tener vacío el pensamiento; vivir sin un anhelo es tener solitario el corazón, vivir sin ningún proyecto es tener anquilosada la voluntad.

El dulce poeta Amado Nervo, escribió: “cada día tiene su propio afán”. Yo pienso que el afán de todos los días debe ser el mismo: el de buscar la concreción, la realización de nuestro sueño, el perfeccionamiento de nuestras actitudes y el dominio absoluto de lo que anhelamos.

Federico Guillermo Nietzsche, el recio escritor germano, dijo: “Un si, un no, una línea recta, un fin”. Yo digo: un si a lo positivo, un no a lo nefasto; una lucha conforme las circunstancias lo demanden y no siempre marchando en línea recta; un fin noble que tienda a dignificar la persona humana.

Avante siempre, escribió nuestro Juan Ramón Uriarte, el maestro animador de juventudes salvadoreñas. Yo digo: esto no es posible; en la vida hay no solo avances, sino que también hay necesidad de retrocesos, rodeos, caídas, resbalones, fracasos y otras duras experiencias para las cuales hay que templar el alma o mejor dicho, las cuales debemos estimar para templarla y no para sentirnos desamparados. Pero no obstante es bueno tener siempre la idea de ir para adelante, hacia la coronación del ideal que nos hemos trazado.

Todo ideal es de difícil realización. Infantil es aquel que piensa que un propósito elevado es de pronta e inmediata ejecución. Nada más falso. La realización de un propósito, la ejecución de una empresa, la terminación de una obra cuesta sacrificios; es preciso realizar largos, dolorosos y múltiples esfuerzos, tomar en cuenta diversos detalles, hacer numerosos ensayos, verificar repetidos intentos, hasta que quede plasmada la obra soñada.

En la lucha por la realización del propósito no hay que tomar en cuenta la suerte. En la suerte, confían las almas candidas, los espíritus supersticiosos y crédulos que gozan solo con el sueño de la acción pero que jamás se atreven a afrontar los riesgos, los peligros, las vicisitudes, las miserias y dolores que necesariamente habrán de sufrirse en la ejecución de los actos para la realización del sueño. Ni Homero, ni Aristóteles, ni Alejandro o Cesar, o Napoleón, ni Beethoven, ni Mozart, ni Cervantes, ni Darwin, improvisaron sus obras aunque nacieron con talentos naturales para destacarse de manera sobresaliente. Ellos tuvieron que estudiar, que prepararse previamente en sus diferentes especialidades, preparación o entrenamiento que implico para ellos grandes privaciones, duras abstinencias que minaron su salud, que desgastaron sus reservas físicas y que, en muchos casos hasta sacrificaron algunos de sus miembros u órganos corporales.

No tomemos en cuenta ni envidiemos los casos baladíes de ciertos triunfos fáciles de algunos individuos o de algún mediocre artista de cine, de teatro, de televisión o algún afortunado comerciante que de la noche a la mañana se convierte en magnate de grandes facilidades económicas. Estos triunfos, aunque halagüeños, no son los resultados ordinarios de la vida cotidiana; son triunfos esporádicos, abultados muchas veces por propagandas o intereses comerciales o por la adhesión de personas vulgares y sin cultivo ni delicadeza para apreciar obras superiores, gentes que se sienten arrastradas por la fuerza caprichosa de la moda.

II.

Las obras superiores en el arte, en la filosofía, en la ciencia, en la técnica, en el comercio, en la agricultura, en la industria, en la política, en la educación, cuestan mucho; no son obra de la improvisación o de la casualidad, o de la aventura, o regalo de los dioses: es producto del esfuerzo dirigido, del calculo paciente, de la meditación profunda y del hacer con diligencia; el proyecto llevado a cabo bajo las severidades de una disciplina firme y de una entereza moral que no le teme a las penalidades.

Disciplina significa someterse a determinadas reglas de conducta: las reglas de la profesión u oficio que se aprende y del cual se vive; y las reglas del comportamiento necesario para alcanzar el fin propuesto.

Disciplina es orden y organización. Orden quiere decir cada cosa en su lugar y en su debida oportunidad. Organizar es disponer de los elementos de manera que funcionen en relación unos con otros a su debido tiempo.

Sin disciplina no se puede llevar a cabo ninguna empresa por pequeña que esta sea. Toda labor implica un sistema de trabajo, una serie de actos sucesivos hasta la culminación del toque final que dejara la obra acabada y completa, a satisfacción del que la dirige y ejecuta. Ninguna desviación, negligencia o descuido es perdonado al autor del trabajo. Su ser entero debe entregarse en una concentración de todas sus energías vitales que comprenden sus pensamientos, sus sentimientos y su voluntad.

La mayoría de la gente es desordenada para trabajar. Ese desorden se manifiesta primero en la concepción de la idea: vacila el pensamiento en la es cogitación del tema; vaga de un lado a otro la imaginación porque no puede configurar un solo concepto; se dispersa la atención en variadas concepciones que no hallan una definición que precise con claridad las ideas. Aunque ciertamente nada hay fácil en este mundo de las empresas, a la mayoría de las personas todo se le dificulta con creces porque en el estudio de los problemas no se repara con firmeza en los aspectos principales, secundarios y de detalles de los asuntos que se escogen como actividades esenciales de la existencia.

En definitiva: trabajar desorganizadamente es una forma de permanecer ocioso.

Nosotros vemos con admiración a esas personas que han realizado cosas sorprendentes en sus vidas. No solo los grandes ejemplos de esos hombres que han sobrepasado los marcos de lo común, sino también los hechos notables del hombre corriente que a diario escribe páginas de heroicas proezas en la lucha por la vida. No es preciso ser genio o talento para realizar un propósito digno en la vida del hombre cotidiano. La medida de la grandeza la da el hombre común con los fines superiores que este busca. La medida de la bajeza la da el hombre común cuando desciende a la corrupción de su conducta.

El carácter se fortalece en la lucha.

La lucha por la realización de un ideal noble es la forma suprema de dignificar nuestra vida.

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14.6.11

El Interés Social en el Campo Pedagógico

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Las negrillas, sangrias, separación y corrección básica de datos y redacción son para efectos de nuestro estudio y comprensión.

Conceptos Fundamentales

El Interés Social en el Campo Pedagógico

Por el Doctor Joaquín Hernández Callejas

En la pedagogía la doctrina del interes cobra importancia a partir de Juan Jacobo Rousseau (1712-1778) quien inicia la nueva educación, con la idea de que el factor principal de la enseñanza es el sujeto de la educación, el niño, y no la lección como lo creyó la vieja didáctica hasta Juan Amos Commenio (1592-1670) el celebre maestro que nos dejara el famoso Decálogo.

Pero es Juan Federico Herbart (1776-1841) que desciende en filosofía del idealismo clásico alemán, iniciado por Kant (1724-1804) en donde el interes como factor psicológico esencial cobra caracteres determinantes en la función educativa.

Para Herbart el interes es la palabra mágica en la enseñanza: el interes excluye la violencia, suaviza el esfuerzo hasta casi suprimirlo.Para este autor hay seis clases de interes: tres que provocan el conocimiento y tres que provienen de las relaciones sociales. Los primeros llevan a conocer las cosas, los segundos a convivir con los hombres. El interés que se liga al conocimiento puede ser interés empírico, en tanto se dirige solo a la observación de los objetos; interés especulativo cuando conduce al estudio de las leyes y relaciones de las cosas e interes estetico si implica la apreciación plancentera de los hechos. Los intereses que dan lugar a las relaciones humanas son: el interes simpatico que impulsa a los hombres a participar en la alegría y dolor del prójimo; el interes social que hace sentir el destino de la clase social a que pertenece, como del pueblo, de la humanidad; el interes religioso que guía el sentimiento de dependencia respecto a Dios.

Pero la doctrina del interes en Pedagogía, tuvo –y tiene- sus mejores frutos en los sistemas globalizadores o sincréticos de la enseñanza, que son:

1. La "Globalización Simple" que consiste en tomar una materia del programa como base o como eje, alrededor del cual giran las demás del programa y del plan de estudio de la escuela funcional, por ejemplo.

2. El Sistema o Método de los “Centros de Interés” ideado por el médico y profesor Dr. Ovidio Decroly, para la educación de los niños anormales, el cual consiste en poner como ideas fundamentales de la concentración de materias de estudio, las que están en relación directa con el “interés”, con las necesidades del niño: alimentación, lucha contra la intemperie, defenderse contra peligros y enemigos, trabajar y recrearse solidariamente, etc.

3. El "Sistema o Método de Complejos", aplicado en la Unión Soviética, que utiliza aquellos centros de interés que formando parte de la realidad social que rodea al niño y en la cual vive sumergido –naturaleza, trabajo y sociedad- representan la mayor influencia en su vida, en su desarrollo y en su formación.

4. El llamado “Sistema o Método de Proyectos” que supone la aceptación de un compromiso de trabajo en el cual las ideas o los centros de interés, que van a ser desarrollados surgen en el desenvolvimiento de un tema aceptado y discutido previamente en vista de las necesidades e intereses de los escolares y de las características de la realidad circundante.

(*) Publicado en El Diario de Hoy, Miércoles 24 de Noviembre de 1976.
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La Juventud Latinoamericana

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Las negrillas son nuestras para efectos de estudio.

Cuestiones Sociales

La Juventud Latinoamericana (*)

Por. Dr. Joaquín Hernández Callejas

A la juventud salvadoreña y a los alumnos del Liceo “Sagrado Corazón de Jesús”, de la Colonia Miramonte, en particular.

I.

Se ha tenido la creencia de que solo la juventud Latinoamericana ha estado alucinada por el relampagueo caleidoscópico de la política. Y no digo fuegos fatuos de la política, porque esta realidad humana es tan vital y tan cierta que no tiene nada de aparente y toda ella es una objetividad dura como acción y como expresión de vida de las naciones. Pero se ha identificado política con revoltillo o con la palabra revolución y, en consecuencia, en todo motín callejero, en todo escándalo de masas, se ha creído ver al joven latinoamericano como un dócil y ciego instrumento de agitadores profesionales ambiciosos de llegar al control del poder político.

En realidad el fenómeno no es exclusivo de estas latitudes. En todas partes del mundo la inquietud social y política de la juventud moderna se ha manifestado de manera tan evidente, que la prensa mundial se ha llenado de noticias de primera plana sobre actos inquietantes de la misma, así como sociólogos, y sicólogos de todas las latitudes se ha preocupado de interpretar tales fenómenos de su competencia.

Pero veamos que la juventud latinoamericana no ha manifestado sus potencialidades solo en el activismo político y sindical. Y que esto le ha sucedido cuando le ha faltado dirección o guía; cuando le ha faltado orientación que encamine sus inquietudes y que cultive sus idealismos, inherentes a toda generación en vías de crecimiento biológico y espiritual.

En la Universidad de Guanabara, Río de Janeiro, se inicio hace aproximadamente unos tres años, a propuesta del profesor Wilson Choerel, un programa de obras sociales del estudiantado de dicha Universidad. El programa comprende obras destinadas a favorecer, por una parte, el desarrollo del Brasil y, por otra, el progreso de los mismos estudiantes como futuros dirigentes de la Nación y del Estado. Se inicio con treinta estudiantes del ultimo año, que aprovechando sus vacaciones de verano se dirigieron a las aldeas para aconsejar a los funcionarios y los lideres de la distintas comunidades en los temas de su especialidad; y después de algún tiempo dicho movimiento cuenta con un numero de 15000 participantes.

El programa incluye diversas especialidades como educación, salubridad, agricultura, tecnología, economía, ciencias sociales. Siendo todos de último año o graduados recientemente, han ido con el espíritu alegre de la juventud, con todo ánimo de servir a las comunidades donde han sido destinados. Por ello impartieron sus conocimientos sobre las nuevas técnicas en medicina, enseñanza, cuidados de los animales, cultivo de plantas, salubridad publica, estudio de tierras, planeo de puentes y sistemas de desagüe, diseño de escuelas, clínicas y edificios de administración, conferencias sobre higiene, salud, educación, cultivos, etc. El programa tiene una duración de cuatro a cinco semanas.

II.

Ha tenido tan buen éxito esta experiencia de contribución social de la Universidad de Guanabara, que a petición de los estudiantes universitarios de grados inferiores se ha ampliado, incluyendo programas permanentes en zonas remotas. El tratamiento de estas zonas remotas se ha iniciado con tres bases o “campos de avanzada” a cargo de las tres mayores Universidad de Brasil: la de Santa Mariah, de Río Grande do Sul, en Boa Vista, cerca de la frontera con Venezuela; la de Juiz de Fora, en Minas Gerais y la de Guanabara en la región del Amazonas. Los “campos de avanzada” comprenden pequeños equipos de profesores, administradores o estudiantes, por rotación.

El ejemplo ha sido adoptado por toda América Latina: en el Perú los estudiantes contribuyen a la integración de las zonas remotas y olvidadas mediante la construcción de caminos, escuelas, hospitales, viviendas. En Colombia trabajan en construcción de viviendas para los que viven en barriadas, lo mismo que en la orientación de las familias para su nuevo tipo de vida. En Bolivia los jóvenes estudiantes construyen viviendas y escuelas en la selva, donde consideran necesario su aporte para la incorporación del indio y del campesino a nuestra vertiginosa civilización. En México, estudiantes de Derecho, medicina, veterinaria, docencia, odontología, trabajan gratuitamente para aquellos que necesitan de sus servicios y no tienen con que pagar. En Buenos Aires, estudiantes de ultimo año o profesionales recién graduados de las universidades se han movilizado en un programa gubernamental, para hacer que 70000 familias que incluyen unas 280000 personas que habitan barriadas se muden a mejor vivienda temporal, que tenga agua y electricidad, mientras se les puede proporcionar hogares permanentes.

En tal sentido se ha apartado a la juventud latinoamericana de la agitación social equivoca y de la actividad política violenta y anárquica. Así se ha reconocido los beneficios que pueden obtenerse al darle mayores oportunidades de acción positiva a la juventud que se prepara para dirigir los destinos de la nación. Un programa de esa índole es una verdadera cura para la demagogia. La juventud necesita de lecciones intuitivas. Una juventud sincera para la investigación y el trabajo científico, con toda seguridad será la colaboración más eficiente para el desarrollo de nuestros países y para la consecución de una mejor vida traducida en excelentes servicios básicos, para todos los pueblos de nuestra America.

(*) Publicado en El Diario de Hoy, Lunes 14 y Martes 15 de Octubre de 1974.

9.4.11

Decálogo Didáctico

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Decálogo Didáctico
Juan Amos Comenio (1592-1670)

1. La actividad es una ley de la niñez: acostumbrar al niño a obrar; educar la mano.

2. Cultivar las facultades en orden natural: primero formar la mente luego proveerla.

3. Principiar por los sentidos y no decir al niño lo que puede descubrir por si mismo.

4. Dividir cada asunto en sus componentes: una sola dificultad es suficiente para el niño.

5. Proceder paso a paso y completamente: la medida de la instrucción no es lo que el maestro puede dar, sino lo que el niño puede recibir.

6. Que cada lección tenga un objeto inmediato y otro mediato.

7. Desarrollar la idea, dar la palabra que la representa y cultivar el lenguaje.

8. Pasar de lo conocido a lo desconocido; de lo simple a lo compuesto; de lo concreto a lo abstracto; de lo particular a lo general.

9. Primero la síntesis después el análisis: no seguir el orden del asunto sino el de la naturaleza.

10. La intuición es la base de la instrucción: enseñar las cosas por las cosas mismas.

Nota: el precursor de este decálogo fue Wolfang Ratke (1573-1635) quien a su vez se baso en las ideas de Francis Bacon (1561-1626).

Tomado de apuntes del Dr. Joaquín Hernández Callejas (1915-2000).
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31.12.10

Joaquín, Título de Profesor de Instrucción Primaria

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Título de Profesor de Instrucción Primaria de Jesús Amadeo Hernández Callejas, conocido como Joaquín Hernández Callejas.

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Joaquín como Correpondiente de la RAE

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28.11.10

Educación y Delincuencia

Educación y Delincuencia
Joaquín Hernández Callejas

Los actos antisociales del delincuente o peligroso son comunes y normales en la vida instintiva del niño pequeño, desde su primer año de vida. Desgraciadamente en los delincuentes, o en sujetos en estado peligroso, sus deseos o tendencias al placer, sus gustos, sus caprichos, no fueron en su oportunidad, atendidos, educados, encausados y en definitiva, modificados; y, por lo consiguiente, en ellos no se pudo lograr su "adaptación social". Hay pues, que investigar las causas de esos fracasos y remediar tales desgracias mediante un sistema de educación y adaptación.

Andamos perdidos cuando queremos eliminar y desterrar los males sociales como la delincuencia viendo la solución desde un punto de vista moral o "de conciencia". El enfoque deber ser objetivo, realista, basado en la conducta instintiva animal del individuo, porque sólo un trato científico puede darle al asunto una solución deseable. Antes se creía que hay dos caminos divergentes de desarrollo psíquico: los animales proceden por instinto y los hombres por inteligencia. William James, el gran pedagogo y psicólogo americano atacó esta tesis, sosteniendo que también en el hombre se dan actividades instintivas y que estas se refieren al plan de vida de la especie, más que al modo de actuar del individuo.

Para la prevención de la delincuencia juvenil se crearon en 1842 en Clive Denwell, Inglaterra, las escuelas industriales llamadas originalmente "escuelas andrajosas" (ragged schools). Estas escuelas tenían por objeto suministrar un amplio programa de educación religiosa y de formación de la personalidad a niños desamparados; desarrollado el movimiento suministró además, vestidos, alimentación y alojamiento a los necesitados; y finalmente se hizo obligatoria la enseñanza industrial hasta 1870 en que se dió la Ley que hizo obligatoria y gratuita la enseñanza. En la Unión Soviética, a raíz de la revolución comunista de octubre de 1917 se crearon las escuelas para niños vagabundos sustituidas después por escuelas y granjas para el control de la juventud.

A estas alturas de la civilización y del conocimiento de la vida humana, sabemos que para alejar la humana conducta de las actividades antisociales (delictivas o peligrosas) debe pensarse en la educación de los instintos desde la tierna infancia.

Sabemos que la educación es el proceso de inculcar a los miembros jóvenes de la sociedad la cultura elaborada por las generaciones viejas, es decir, la transferencia de normas, de conocimientos, de ideas y de las técnicas adquiridas.

Recordemos que el hombre es antisocial de cualquier origen que sea. Sus instintos no son buenos ni malos: simplemente son naturales. Y él se rige por la ley del menos esfuerzo al buscar placer, lo que le agrada. Exige de la madre los mayores sacrificios porque no conoce la piedad; llora cuando se le incomoda porque es egoísta; juega con sus heces fecales porque no tiene noción de la higiene; trata de hacer daño arañando, arrojando objetos, riñendo, porque quiere afirmar su hegemonía, etc.

Todas esas manifestaciones deben ser suprimidas, modificadas, para que se encauce el trato social adecuado al ambiente en que se vive. Para ese fin usarán varias medidas:

1o. En primer lugar se le acostumbrará para que espere las horas de comer, que aguante las ausencias momentáneas de la madre, etc.

2o. En segundo lugar,tiene que acostumbrásele a la limpieza, en vez de la tendencia instintiva a actos antihigiénicos de tocar y de comer suciedades. Esta formación reactiva lo hace que domine sus impulsos hacia una conducta opuesta a la conducta animal.

3o. En tercer lugar hay que enseñarle a SUBLIMAR sus impulsos agresivos: en vez de fomentarle la tendencia a hacer daño, debe inculcársele sentimientos de piedad; en vez de que destroce o apedree animales o destruya sin objeto cosas de utilidad, debe orientársele para que desarme y arme juguetes, o construya; a la cooperación social, etc. Todo en un proceso formativo de la conducta que le haga ver las ventajas de la convivencia y las desventajas de desligarse del núcleo social en que vive, usando de las variadas formas metodológicas dichas y además, en lo que fuere necesario, de las amenazas, de la represión y de la gratificación.

La formación de esa conducta debe hacerse desde los primeros años de vida del niño hasta la edad puberal. Todo el ambiente social que rodea al niño al nacer y en el que vive durante los primeros años hasta su edad juvenil, dejará una huella en la modificación u orientación de sus necesidades instintivas.

Donde hay pobreza y suciedad, es en vano esperar que se produzca una modificación satisfactoria de los instintos; no puede esperarse sublimación o una formación de la conducta si no hay una ambientación adecuada para tal propósito. Lo mismo ocurre en un ambiente de comodidad y lujo, en donde se deja al capricho el desarrollo emocional del niño o del joven; debe haber adecuada orientación del comportamiento hasta habituarlo a lo correcto.

Los conflictos en los juegos, la libertad en que vive, la clase de juguetes, la participación en los conflictos familiares, el tiempo que el padre y la madre le dediquen, la forma de orientación que usen los padres, etc., son importantes y decisivos factores para el desarrollo del carácter del niño y del joven. De esta educación depende el porvenir del futuro hombre, del hombre socialmente útil por el que batalla la humanidad cristiana del mundo.

En el original mecanografiado, una nota manuscrita, dice: publicado en El Diario de Hoy, San Salvador, 30 de marzo de 1969.
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11.8.10

El ideal juvenil en las mil y una noches

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Un Cuento de Las Mil y Una Noches y el Ideal
Artículo del Dr. Joaquín Hernández Callejas (1915-2000).(*)

Dedicatoria del autor:

A MI HIJA BLANCA ELISA

1. Llegar a lo alto.

A propósito de todas las consideraciones que pueden hacerse acerca de los que constituye un ideal a realizarse en la vida de cada ser humano, corta o prolongada, de rico o de pobre, de joven o de anciano, de hombre o de mujer, recuerdo un maravilloso cuento de Las Mil y Una Noches, esa joya de la literatura y filosofía árabes, de cuya maestría han recibido sabias lecciones los mejores talentos literarios del mundo europeo y americano.

El cuento se llama, si mal no recuerdo -lo leí cuando tenía aproximadamente de diez a doce años- se llama, repito, EL PAJARO QUE HABLA, LA FUENTE QUE LLORA Y EL ARBOL QUE CANTA.

Los nombres de los personajes no interesan para revelar su contenido; y sobre todo para encontrar el corolario educativo de su texto.

Se trata de tres príncipes hermanos, de veinte años el primero, de diecinueve el segundo y de dieciocho el tercero, que es una linda princesa de generoso corazón y animoso empeño. Los tres han tenido noticia de que en la cúspide de una montaña lejana, negra como de lava calcinada y de difícil y peligroso acceso, se encuentran encantados por un mago, un príncipe apuesto bajo la forma del pájaro que habla y su palacio y jardines bajo las formas de la fuente que llora y el árbol que canta. Quien logre llegar a lo alto, romperá el misterio y conquistará riquezas y felicidades para siempre.

Los tres hermanos deciden hacer tan valiosa conquista y disponen que el primero que hará el intento será el mayor de ellos, dándole un plazo de tres años para que vaya y regrese victorioso o derrotado; en caso de que sufra alguna desgracia, los que se quedan en casa lo sabrán por medio de un espejo mágico que les ha dado su consejero, que se empañará cuando algo grave le ocurra al viajero y permanecerá brillante si todo va con buen resultado.

2. La Conquista del Objetivo.

Armado de la manera más adecuada salió el joven príncipe a la conquista de su objetivo. Llegó al pié de la montaña, en donde encontró a un viejo derviche o sea un sabio ermitaño, quien le preguntó sus propósitos, los cuales fueron revelados con toda sinceridad por el animoso joven conquistador.

El sabio maestro le indicó el camino por seguir, para llegar a la cúspide de la escarpada y negra montaña.

Le dijo que la subida era difícil, que todas esas piedras negras eran otras tantas personas que habían intentado llegar a la conquista y posesión del pájaro, de la fuente y del árbol que buscaba; que se armara de valor; que no le hiciera caso a las voces que lo amenazarían o que lo halagarían, o que intentaran desanimarlo de mil maneras, etc.

Terminada la explicación, le dijo: haré lo mismo que con los otros tirando esta bolita que irá delante de tí enseñandote el camino; y te repetirá mi advertencia:

No vuelvas la vista atrás por ningún motivo, porque al nomás hacerlo quedarás convertido en piedra...

Salió el príncipe detrás de la bolita y comenzó a escalar la montaña. Apenas había comenzado los primeros pasos cuando comenzó a oir detrás un rumor de voces, de siseos, de susurros, de silbidos que están a punto de robarle la atención; pero recordando la voz del anciano, no les hizo caso y continuó su ruta peligrosa. Había caminado un trecho cuando oyó lamentos y quizo conmoverse; luego recapacitó y siguió hacia arriba. Más tarde escuchó una insinuante voz de mujer que lo llamaba para el placer y tentado estuvo de mirar hacia atrás para acudir al llamado de las delicias del sexo, más se contuvo y siguió adelante.

Había subido en la escarpada ruta cuando se oyeron voces amenazantes, insultos y gritos de agresión inminente y sin sentirlo, ante el peligro que se encontraba de perder la vida, volvióse hacia atrás, espada en mano, para hacerle frente al supuesto enemigo que lo amenazaba y al momento quedó convertido con todo y cabalgadura en una roca negra, como otras iguales que a su lado se encontraban.

Al momento la luna del espejo mágico que consultaban día a día sus hermanos se opacó y los jóvenes dieron por perdida la misión del príncipe mayor.

Inmediatamente se fué el segundo, emprendió el viaje y sufrió las mismas experiencias que el otro, sólo que éste pudo resistir más y logró subir más en la escarpada montaña, pues no atendió las voces de las amenazas y de los insultos, pero sucumbió ante las voces que lo invitaron a no fatigarse mucho antes de llegar a la cumbre, pues era muy peligroso llegar sin energías, por lo que accedió a descansar tal como se lo pedían las voces plañideras y encantadoras que lo compadecían de antemano si perecía por su desmesurada audacia; y así, oyéndolas y atendiéndolas quedó convertido en piedra igual que otras de su alrededor aunque en menor cantidad de las que estaban en la altura de donde había quedado su hermano mayor.

3. Crecer en años y en experiencia.

Le tocó el turno a la princesa quien había crecido en años y en experiencia. Se disfrazó de hombre cortándose el cabello, poniéndose traje masculino y quitándose todo aditamento que delatara las condiciones de su sexo. Marchó armada de lo más conveniente a los cometidos de su empresa.

Llegó al pié de la montaña; oyó los consejos del anciano derviche; y antes de seguir el curso de la bolita se tapó los oídos igual que a su caballo con pedacitos de algodón, empuñó la espada con su diestra, y emprendió el camino del ascenso peligroso. No escuchó rumores, siseos, susurros, voces amenazantes, ni llamados al placer, ni gritos, ni voces compasivas, etc.; y después de ir ratos montada y trechos a pié, logró llegar, fatigada y maltrecha pero victoriosa, a la meta fijada; fué a sacar al pájaro que habla de su jaula quien al salir se convirtió en el apuesto príncipe que era en realidad; fué luego a la fuente que llora, tomó de su agua y roció con ella el árbol que canta y los contornos del lugar, convirtiéndose todo en un castillo hermoso con vergeles radiantes de vida y alegría y las piedras tornaron a su primitiva forma de príncipes o princesas con sus cabalgaduras que habían intentado escalar la montaña para conquistar las tres cosas encantadas...

4. Vigencia y lecciones de este cuento.

Aparentemente ese es un cuento para niños, un relato simple que ya no mueve a las conciencias de la época entusiasmadas hoy por las colosales proyecciones de la técnica moderna en la conquista del espacio y en las truculencias inauditas de la ciencia ficción. Pero no. Este cuento como otros famosos de la literatura universal, tiene vigencia eterna, tanto por la belleza formal de su estilo como por el contenido de sus magníficas enseñanzas.

Fué el maestro nicaraguense don Sofonías Salvatierra quien dando clases de Historia Universal donde yo estudiaba en la Escuela Normal de Maestros en 1937, en Santa Ana, se refirió a este cuento interpretándolo de la siguiente manera:

Los tres príncipes representan a la juventud; el pájaro que habla, la fuente que llora y el árbol que canta, significan los ideales que todo joven alienta en su imaginación y en su pecho; el derviche es el representativo de los padres y maestros que orientan con sus consejos a sus hijos y alumnos; la bolita significa los consejos puestos en práctica; la montaña es la vida misma con sus peligros, penalidades, deleites, embrujos y alegrías; las voces que atraen la atención, son las invitaciones que a diario experimentamos para los goces, la lujuria, las distracciones, la holganza; volverse hacia atrás significa el temor a seguir adelante, de sacrificarnos sin provecho, falta de voluntad para conquistar lo que resulta difícil hasta el punto de estancarnos y quedarnos como el común de los conformistas y frustrados.

Esta lección que dió a mi curso el viejo maestro centroamericano y centroamericanista ya fallecido, la transmito yo ahora, por medio de este relato sencillo, a los jóvenes que esperan en la vida y de la vida las mejores recompensas para sus generosos empeños de superación.

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(*) Publicado originalmente en El Diario de Hoy, Jueves 5 de octubre de 1972, San Salvador, El Salvador, América Central.
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29.5.10

Maestra María Elisa Hernández

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La maestra María Elisa Hernández, fué hermana de Joaquín Hernández Callejas. Fué maestra de primaria en la Escuela de Los Planes de Renderos.

Si se pudieran resumir las orientaciones educacionales derivadas de su práctica docente, extraídas de conversaciones con ella sobre los problemas educativos, estas serían: con la finalidad de lograr que los alumnos se superen, es necesario tener con ellos un trato especialmente afectuoso, suave, dulce, comprensivo, constructivo y perseverante. Ante un golpe educacional o emocional de los alumnos, los maestros deben reconfortar y orientar constantemente con humildad real, con suavidad, como si el golpe se tratara con terciopelo impregnado de bálsamo.

Con su práctica, demostró solidaridad y valentía: durante la guerra civil en El Salvador, me dió refugio en su casa, junto a mi compañera, ante las informaciones de persecución por parte de la dictadura militar.

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16.3.10

La casa donde Conchita vivió su infancia

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Secuencia fotográfica de la casa donde nació Conchita Alas, en San Francisco Lempa, Departamento de Chalatenango, El Salvador, América Central.

En la puerta de la casa y en la calle aparecen, de camisa celeste, el médico retirado Doctor Juan Antonio Alas Zelaya, hermano de Conchita Alas, "el primer médico graduado de San Francisco Lempa", como dice con orgullo. De camisa roja y negra, el actual propietario de la casa.



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6.3.10

Nuevo edificio de la Escuela Nicolás J. Bran, 1952

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Durante la Dirección de Conchita Alas, se inició a principios de la década del 50 la construcción del edificio de la Escuela Nicolás J. Bran. El espíritu y capacidad emprendedora, la habilidad para desarrollar el trabajo en equipo, su "don de mando" y su inclinación hacia la construcción y la arquitectura (que la llevaron a construir posteriormente un par de edificios más, partiendo de la nada, solamente con su esfuerzo y capacidad y la de su esposo, Joaquín) encontraron un ambiente propicio en la disposición e iniciativa de docentes, padres de familia y alumnos con grandes deseos de superación quienes hicieron gestiones ante el gobierno para la construcción del Edificio. Para dar paso a la "nueva y necesaria construcción" tendían a desaparecer árboles que se habían convertido en los "idolos" de toda la comunidad educativa.

La noticia publicada en El Diario de Hoy, el miércoles 21 de mayo de 1952, cuando el periódico valía cinco centavos de colón y tenía veinte páginas, dice:

"Moderno Edificio para la Escuela "Nicolás J. Bran".

La Escuela "Nicolás J. Bran" situada en la Colonia Tres de Mayo de esta ciudad será destruida para ceder espacio a un nuevo y amplio edificio escolar de dos pisos que dará cabida a más de seiscientos niños. La gráfica de la izquierda muestra dos imponentes araucarias que tienden a desaparecer. Datan desde hace más de setenta años y son hasta hoy quizás en esa zona los dos únicos testigos de tiempos del ferrocarril que de esta ciudad conducía a Santa Tecla. Los profesores y los alumnos de dicha Escuela han querido posar para El Diario de Hoy, cerca de los árboles que se habían convertido en sus ídolos. En la foto de arriba está la Directora Conchita Alas de Hernández Callejas, mostrando un boquete formado en una de las paredes del vetusto caserón que ha venido sirviendo de escuela y la gráfica de abajo muestra a un grupo de niños y profesoras cerca de unas carretillas de mano y un volcán de arena, indicios de una nueva y necesaria construcción".

"Clic" sobre la foto para ampliarla.


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21.11.09

1938: 50 Años de la Escuela Normal de Maestros

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EN LAS BODAS DE ORO DE LA ESCUELA NORMAL DE MAESTROS

DIARIO DE SANTA ANA
Hoja de difusión cultural
Santa Ana, septiembre 6 de 1938

La Escuela Normal en el cincuentenario de su fundación. Será conmemorada con entusiasmo esta magna fecha.

Por Joaquín Hernández C.

Cumple hoy cincuenta años de vida la Escuela Normal de Maestros. Medio siglo, en el que sistemáticamente se ha venido desarrollando una labor cultural cuyos óptimos frutos nos prueban el acierto y la trascendencia de su creación. Durante este período ha tenido sus ciclos luminosos y sus ciclos oscuros: es decir, en algunas épocas su labor ha sido favorecida y fomentada y, en otros, hasta se la ha querido suprimir, sin pensar talvez en la trascendencia de su significado. Afortunadamente estos últimos períodos han sido fugaces, como todo movimiento falso y negativo. Y así, vemos con alegría que nuestra patria tiene una escuela, eficiente dentro del marco de lo posible, donde educa a sus jóvenes hijos, anhelosos de superación intelectual y moral. Ha sido en las aulas de esta escuela donde se han preparado entidades concientes, en el sentido lato de la palabra; hombres conocedores y fieles cumplidores del deber, abnegados cultores del espíritu y del cerebro, despertadores de personalidades, quienes, en uno u otro sentido de sus actividades han contribuido al mejoramiento social de nuestro pueblo.

Grande es la evolución que ha experimentado la educación en nuestro país. Es cierto que falta mucho que hacer todavía, pero algo se ha hecho ya. Es manifiesta la tendencia a desaparecer por completo los viejos sistemas de enseñanzas, en los que por medios irracionales y crueles se imparte el conocimiento. Aún hoy, se observan vagos destellos del empirismo. Pero nada puede eliminarse de un tajo, máxime cuando ciertos males tienen caracteres atávicos que persisten en obstaculizar el esfuerzo culturizador. No obstante el conocimiento, la voluntad, el estudio, todo, en fin, esta siendo sometido a disciplinas racionales y a principios normativos que regulan la conducta, educan el carácter y despiertan la personalidad.

La Escuela Normal fue fundada por iniciativa del preclaro General Francisco Menéndez. Este ilustre salvadoreño corroboró con sus obras, sus pensamientos. Supo unir la acción a la idea, el brazo y el cerebro. Pensaba y actuaba. Intuía, con un delicado espiritualismo, los acontecimientos buenos y los malos, tratando siempre de trasmutar estos últimos en los de primera categoría moral. Desplazaba sus energías en sentido constructivo. Poseía mirajes elevadísimos como los de un águila, y encaminaba hacia esas regiones, firmemente sus pasos, llevando tras sí, como un astro, una pléyade de conciencias. Amó la cultura de su pueblo. Fortificó la educación de mil maneras; protegiendo al personal docente y fundando escuelas, a dónde jóvenes y niños fueran a oír la mágica voz de: “SURGET ET AMBULA”. Fue así como concibió la creación de la Escuela Normal, como también un Instituto de Ciencias y Letras.

Aunque su visión intuitiva y orientadora no se hubiera desplazado en innumerables direcciones y con variados fines; aunque la obra del General Francisco Menéndez se hubiese reducido únicamente a la fundación de esta escuela, con ellos bastaría para que su nombre fuera respetado y colocado en la galería de los ilustres. Más él, fue un tipo integral, encaminó hacia todos los rumbos sus anhelos de cultura, con dinamismo raro en nuestra raza, sumida en las cenagosas aguas de la abulia. Su obra y su figura son un símbolo de ejemplaridad humana.

La Escuela Normal de Santa Ana conmemora este día tan fausto acontecimiento de la Historia Patria. Ha enviado una comisión de alumnos a la ciudad de Chinameca a colocar coronas al sepulcro de su primer Director, señor Don Gustavo Radlach; celebrará un acto cultural en el salón de actos públicos del plantel; difundirá un acto concierto en la estación radiodifusora YSP de la Policía Nacional, y por la noche tendrá verificativo un baile en su mismo edificio.
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